domingo, 29 de marzo de 2009


Sólo tengo que estar mal con vos para que vos estes bien conmigo, tengo que ser distante para que te acerques. Tengo que odiarte para que me ames. ¿Y si todo esta bien para mí? Tu te olvidas que existo. Si me acerco no quieres mi compañía. Si te hablo, prefieres el silencio. Nuevamente decido y me voy.

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